Dirección de arte y sistema visual para un encuentro de grabadores
La Feria de Artes Impresas reúne cada año a grabadores, talleres y editoriales en una nave de sala única, con mesas de exhibición, pasillos angostos y un catálogo que se reparte a la entrada. El comité organizador llegó con una necesidad concreta: la identidad anterior no aguantaba el cambio de escala. En catálogo funcionaba, pero en la sala los carteles se perdían entre las obras y las credenciales no se distinguían del fondo. Pedían algo que se leyera a distancia, que pudiera imprimirse en talleres locales y que no dependiera de un único proveedor.
Armé el sistema sobre tres decisiones. Primero, una retícula editorial de cuatro columnas que ordenaba desde la portada del catálogo hasta las fichas de expositores. Segundo, una serif de catálogo como voz principal, con los datos variables en versalitas y un cuerpo menor para las notas de taller. Tercero, un repertorio corto de motivos grabados en linóleo: una gubia curva, una trama de líneas paralelas y un bloque bermellón que se repetían a distintas escalas según el soporte. La paleta se mantuvo en tinta negra sobre papel crema, con el bermellón reservado para lo que debía encontrarse rápido: nombre de la feria, número de sala y horarios.
El resultado fueron cinco familias de piezas. La portada del catálogo, con el motivo de gubia a gran escala y el índice en la retícula de cuatro columnas. Las credenciales de expositores, prensa y equipo, impresas en cartulina de 300 gramos con un código de color por rol. Los carteles de sala en formato vertical amplio, pensados para leerse desde el pasillo central. Un cuadernillo de notas de taller para los expositores, con hojas rayadas y una hoja final de contactos. Y por último, un set de señalética de orientación con las flechas y los números de sala.
La dirección de arte se pensó para que cada pieza pudiera resolverse en talleres locales sin perder coherencia: los archivos se entregaron con indicaciones de tinta directa, márgenes de seguridad y una nota sobre el registro manual. Se hicieron pruebas de color en dos papeles distintos antes de cerrar la tirada, y se ajustó la densidad del bermellón para que no se ensuciara al superponerse con la trama de líneas. Las notas de taller quedaron documentadas con el detalle de secado, apilado y transporte de las piezas enrolladas, porque la feria se monta en dos días y no hay margen para reimprimir.
Si querés ver cómo se aplica este tipo de sistema a otros encargos, podés revisar los servicios del estudio o escribir directamente desde contacto para coordinar una propuesta.
Si te interesa el sistema de identidad que armé para la feria, escribime y te cuento cómo se resolvió cada pieza: la retícula del catálogo, los motivos grabados que se repiten a distintas escalas y el criterio de impresión para que cada taller local pudiera producir sin perder coherencia. También puedo enviarte el cuadernillo de notas de taller que dejé a los expositores, con indicaciones de papeles, tintas y armado de sala.
Antes de escribir, si tu duda es sobre materiales, tiempos de secado o transporte de piezas enrolladas, quizá ya esté resuelta en las notas del archivo de recursos.
La Feria de Artes Impresas se armó con un equipo chico y muy metido en el taller. Para esta identidad trabajamos en conjunto con grabadores, una editora de catálogo y dos personas de producción que conocían de memoria los tiempos de secado y el comportamiento del papel crema en cada tirada.
No fue un equipo de escritorio: buena parte de las decisiones se tomaron con las planchas ya entintadas, corrigiendo registros sobre la mesa y anotando en el cuadernillo qué combinaciones de bermellón aguantaban bien la reproducción en señalética de sala.
Definió la retícula editorial, la serif de catálogo y el repertorio de motivos grabados que se repiten a distintas escalas en portada, credenciales y carteles de sala.
Talló las planchas de linóleo que alimentan el sistema visual y ajustó el trazo para que cada motivo funcionara tanto en formato chico como en un cartel de sala a media altura.
Ordenó la estructura del catálogo, la jerarquía de textos y el cuadernillo de notas de taller que se entregó a los expositores durante los días de feria.
Coordinó con talleres locales para que cada pieza pudiera imprimirse sin perder coherencia. Llevó el registro de pruebas de color, secado y apilado antes del montaje.
Resolvió la señalética de sala y la ubicación de los carteles, pensando en cómo se leen a distancia y cómo resisten el movimiento de público durante los tres días de exhibición.
Mantuvo el archivo de bocetos, descartes de composición y versiones finales, y preparó los materiales de difusión que acompañaron la identidad antes y después de la feria.
Escribime si querés ver el catálogo de estampas de la feria, consultar por originales del sistema o pedir una propuesta de dirección de arte para tu propio encuentro.
Coordinar una propuestaSoy Nicholas Wacks, ilustrador editorial y director de arte. Trabajo entre Asunción y Buenos Aires con editoriales independientes, revistas culturales, sellos discográficos y ferias de arte impreso. En este proyecto me ocupé de la identidad completa de la Feria de Artes Impresas: retícula, tipografía serif de catálogo, repertorio de motivos grabados y supervisión de las pruebas en taller antes de que cada pieza entrara a sala.
OficioIlustración editorial, grabado en linóleo, serigrafía artística y dirección de arte para ferias, catálogos y señalética de sala.
TallerLucerito, San Lorenzo, Departamento de Central, 111460, Paraguay. Ahí se prueban tintas, papeles y registros antes de cada tirada.
Contacto directoinfo@nicholaswacks.com o +595 965 262 577. Respondo con tiempos reales de taller, no con plazos de catálogo.
EncargosTrabajo por temporada y por exposición puntual. Si tu feria o editorial tiene fechas cerradas, conviene escribir con margen para bocetos y pruebas de color.
Un recorrido por el sistema visual: portada de catálogo, credenciales, carteles de sala y el cuadernillo de notas de taller que acompañó a los expositores durante los días de feria.
Portada y doble página de apertura del catálogo. La serif de catálogo sostiene los títulos y los motivos grabados se repiten a tres escalas para dar ritmo entre secciones.
Carteles de sala en formato vertical amplio. Tinta negra sobre papel crema con un bloque bermellón que ordena la información y permite leerlos a distancia.
Credenciales para expositores y visitantes, más el cuadernillo de notas de taller. Cada pieza se imprimió en talleres locales siguiendo la misma retícula y el mismo repertorio de motivos.
Pruebas de color antes de la tirada final. Se ajustó la saturación del bermellón y se dejaron variantes de registro para que la señalética resistiera la intemperie durante los días de exhibición.